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Mostrando entradas de agosto, 2010

Cortado Verde

Siempre creyó que su falso conocimiento intimidaba a las personas, que el solo hecho de que los demás hicieran silencio cuando él hablaba, era porque resultaba interesante, novedoso. Nadie lo soportaba en realidad... Su capacidad para acaparar la atención de todos, se basaba en su tono de voz, en su constante grito entabacado. Solía levantarse de su silla para hablar, y hacer pasos cortos en dirección a los que lo rodeaban, hasta casi chocarlos. De vez en cuando hacía silencio para escuchar a los demás, pero arruinaba el espectáculo con una risa exagerada que apagaba hasta la carcajada más contagiosa. No tardó mucho en convertirse en el insoportable del Bar... El trabajo de él consistía en musicalizar cualquier tipo de eventos que le soliciten, hacia alarde de su destreza constantemente, hasta denigrar al que ni siquiera había dado una opinión al respecto. Por el solo hecho de no saber, él quería hacerte quedar mal. Algunos protectores de fracasados lo defendían por su buen oído, cuando…

¿Para qué nos fuimos?

Yo no creo que saber eso sea de suma importancia como para andar perdiendo el poco tiempo que tenemos. Y si me permite, se lo voy a fundamentar…
Desde que nacemos, nos introducen a un mundo en el que la prohibición es un método de aprendizaje, nos privamos cada vez más libertades y creemos que de ese modo se solucionan los problemas. Mientras más policías hay, más seguros estamos. Completos ilusos. “No subas, que te vas a caer”, oí decirle a una madre a su hijo en la plaza, ¿porque no lo deja caer? ¿Por qué no deja que su hijo se lastime, que conozca el dolor, que vea sangre? ¿Hay algo malo en eso?
Al igual que en la niñez, en la adolescencia (ésta en mayores oportunidades), nos vemos sometidos en situaciones que definen nuestra personalidad, experiencias amargas que nos dan forma como a una pieza de madera tallada con un cuchillo viejo, deteriorado. De algún modo u otro podemos asumir que no todo en esta vida es miserable, disfrazamos continuamente nuestra soledad con otras personas, o…

Tiempos friolentos..

Se cortó la luz en mi trabajo mientras escribía, y al darme cuenta que no lo había guardado, grito: “LA RE CONCHA DE SU MADRE!”. Justo entraba una clienta conocida, ella sonríe y luego se va sabiendo que no íbamos a poder ayudarla. Me aburro y salgo a fumar un cigarrillo. Pasan las hermanas “Cosmopolitan”, una rubia y una morocha, hermosas, los gritos y silbidos de los albañiles tapan los sonidos del tren, increible! Verdaderos animales salvajes... Justo cuando estaba por apagar el cigarrillo, aparece Carlos, el portero del edificio donde está la oficina, es una de esas personas que solo hablan de cosas que sucedieron en el día y se sabe, absolutamente, toda la vida de los personajes de su anécdota, como un Gabriel García Márquez, pero del chisme. BOOM! Le disparo en el estómago.. Ojalá! Espero que haga un silencio y entro de nuevo a la oficina, hacía mucho frio. La luz todavía no volvió, saco un Té “Vick” de uno de mis cajones, estoy congestionado y con el pecho hecho bolsa. Abro el so…

Chupate esta mandarina mecánica!

Luego de varios años pegando los mocos debajo de la mesa, de hacer barquitos con los boletos de los colectivos, de levantarme los domingos a las 6 de la tarde con aliento a inodoro de boliche, de masturbar al cerebro en busca de ideas para no caer en la depresión de una cabeza desocupada (o tal vez abandonada), he decidido encerrarme en mi casa, sentarme frente a mi computadora y escribir cualquier cagada que se me antoje! Eso es vida la re putisima madre que me parió! Aaaaaaaaaaaaaahhhhhh! Mi vida apesta!
No tengo ni la más puta idea de lo que se va a publicar semana a semana, espero estar iluminado para no ser tan oscuro a la hora de escribir, quiero que sepan que cualquier aporte para este colectivo de la inmadurez, es siempre bienvenido..
Quisiera agradecerles a los hijos de puta que creyeron en mi, manga de ilusos! A las personas que me acompañan en mis actividades extra laborales, manada de forros! A mis amigos que aplauden cualquier estupidez que sale de mi boca, atado de lame cu…